Esa es la actitud de cualquier empleado de hotel que se llame a si mismo "profesional". Cualquier recepcionista, camarero o barman, necesariamente ha de tener vocación de servicio. Pero ¿qué es la vocación de servicio? Sencillamente el "placer" de facilitarle la vida a los demás.
Hace unos días intentaba reservar una habitación con cama de matrimonio en un hotel... la respuesta (lamentablemente esperada) fue que no me podía garantizar la cama de matrimonio, insistí, esperando que tuviera la habilidad de ofrecerme UPSELLING a habitación superior con cama de matrimonio.... nada más lejos de la realidad.... No solo no aprovechó la oportunidad para vender más si no que su respuesta a mi pregunta de : "pero no hay posibilidad alguna de que me garantice una habitación con cama de matrimonio?" Su respuesta fue un rotundo NO. Indudablemente no reservé y seguí llamando hasta encontrar a un chico pro-activo y saleroso (que los hay) que me vendió una junior suite a un estupendo precio para ambos.
Nos queda mucho por aprender, pero sobre todo mucho por poner en práctica. Un recepcionista que es capaz de contestar un rotundo NO hace un flaco favor al hotel, pero un recepcionista que no es capaz de ver la oportunidad de venta, sencillamente no debería estar en una recepción.
Perdemos dinero a raudales.... es necesario cambiar el chip!
No hay comentarios:
Publicar un comentario