El otro día me volvió a ocurrir: "Es que esta Suite vale 500 euros la noche!" "Cómo la voy a regalar a 120€??"
Es raro el día que no escucho algo parecido... lo curioso de este caso es que tras explicar que realizando "acciones diferentes" el resultado económico también es diferente, me seguían diciendo: "pero es que eso es regalarla! Yo insistía: "Si mantienes tu maravillosa Suite a 500€, pero no la vendes, al final de año, tendrás 0 euros... Si solo cobras un suplemento de 50€ y eres pro-activo en la venta, al final de año, tendrás 50.000€"....
Los ojos se le salían de las órbitas... estoy convencida que debía estar pensando que "esta tipa estaba flipando en colores"
-"Cobrar un suplemento de 50€ por una suite que vale 500€?" - Eso es regalarla! me repetían... a lo que no me quedó más remedio que decirle: "No, regalarla es lo que haces ahora: la das gratis a clientes VIP, la das a quien sea, gratis también, cuando tienes overbooking de standards, la das a los organizadores de Congresos, de forma gratuita... etc, etc. etc" En conclusión: LA DAS GRATIS A TODO EL MUNDO!
Tras mucha energía gastada en un intento de hacerle entrar en razón a ese señor que llevaba veinte años viendo como esa maravillosa Suite, lejos de ser rentable, era una estupenda habitación que no merecía ser "estropeada" (este argumento es para post aparte)
"Pero es que esa habitación tiene un costo!" me argumentaban.... -"Cuál es el costo?"- pregunté "inocentemente" y como no podía ser de otra forma la contestación fue: "pues no lo sé ahora mismo... pero tiene un costo!"
A partir de ahí pudimos empezar a hablar y finalmente a entendernos... Hoy esa habitación está a la venta por 50€ más y ha pasado de ser un "concepto romántico" a un producto rentable, pero esta situación lejos de ser un episodio puntual se da cada día en los hoteles. Ponerle precio a las habitaciones sin conocer su costo es una técnica muy antigua ciertamente, y muy poco acertada también, ya que nos limita... los seres humanos tendemos a cogerle cariño a las cosas y cuánto más cariño le tenemos más difícil nos resulta ser objetivos con ellas, por tanto, mi conclusión sería que si quieres tener un hotel rentable, despréndete de la idea romántica que tienes y atrévete a hacer cosas, aunque te duela la tripa solo de pensarlo.... te aseguro que cuando veas el resultado final, tu dolor de tripa habrá desaparecido de por vida.
No regales tus mejores habitaciones, véndelas!
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